Skip to content

En el aire

Domingo,3 octubre, 2010

No sé si existen las casualidades.

Quizás sí. Quizás no. Quizás sea nuestra mente la que enlaza unas cosas con otras, relaciona unos sucesos con otros, y a eso lo llamamos casualidad.

Pero es que a veces la realidad se escapa a nuestro control y los acontecimientos se precipitan en el tiempo, coincidiendo caprichosamente.

El viernes la realidad nos dio de lleno en el trabajo. El final de una obra, la mala gestión de la empresa, la falta de nuevos trabajos, la huelga, las “soluciones fáciles”, todo ello nos llevó a lo que esperábamos desde hace meses. Después de despedir a los trabajadores eventuales que quedaban en la empresa esta misma semana, nos llegó la hora al resto.

No quiero entrar en detalles de la reunión en la que nos ponían “al corriente” de la situación, pero podría resumirse en una frase: ¿Cómo queréis despediros de la empresa?.

Opciones:

– “Despido chantaje” .-Te liquido con el finiquito en un talón. Vas al paro unos meses y cuando haya trabajo te contrato, pero eso sí, si no cobraste el talón, porque si lo haces yo me libero del compromiso de volver a contratarte.

– Reducción de jornada .- Sí, pero no. Porque en nuestro trabajo es practicamente imposible llevarlo a cabo.

Hala, lo pensáis y el lunes hablamos.

Conclusión: Yo no despido a nadie, estoy muy contento con todos, quiero mantener este equipo de trabajo, la única solución es reducir salarios (echando a la gente, no contemplo otras opciones como reducir gastos absurdos o no destinar el dinero de la empresa a otros fines que no tienen nada que ver con ella). Además, vosotros decidís, yo me lavo las manos, sólo te ofrezco un despido gratis a cambio de la promesa de volver a contratarte, así que está en vuestra mano qué camino tomar.

Esta noche he visto una película. La busqué entre las que tenía en casa pendientes. No la escogí, no sabía de qué iba el argumento.

Un tipo se dedica a hacer el “trabajo sucio” de despedir a los empleados de otras empresas. Lo contratan para eso, y aplica toda su psicología y profesionalidad para que el despido sea visto como una oportunidad y no como un desastre en la vida de los trabajadores.

Se pasa la vida “en el aire”, viajando por todo el país, de empresa en empresa.

En el aire, como se queda el futuro de esos empleados.

En el aire, como está mi futuro, nuestro futuro.

“Up in the air”, esa es la película. Muy buena película. Sobre el trabajo, la soledad, la familia, las relaciones personales, el futuro…

Os la recomiendo.

3 comentarios leave one →
  1. Domingo,3 octubre, 2010 03:33

    Y luego me vienen a mí con huelgas e historias de risa, cuando llevamos años sufriendo atropellos como el que tú estás sufriendo hoy día. Hijos de puta. Hijos de la grandísima puta.
    En fin, ánimo Juan.

  2. Domingo,3 octubre, 2010 09:33

    La vi hará como un mes. Me gustó. Simple y compleja a la vez. Y lo mejor, cuando le pagan, con la misma moneda, buenísimo.
    De lo demás, no digo nada.
    Un beso.

  3. barrenado permalink
    Lunes,4 octubre, 2010 20:32

    Está la cosa realmente jodida.
    Yo comeré el turrón, pero creo que poco más.
    Suerte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: