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El mono y el árbol

Viernes,5 marzo, 2010
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Ayer me invitaron a jugar al tenis unos compañeros de la empresa. Nada excepcional,  sólo es que uno de los que va a jugar los jueves no podía ir. Como era dos horas después de salir del trabajo, y, tanto mi trabajo como las pistas me quedan a 5 minutos, me fui a casa.

Cuando llegaron del colegio mi mujer me dijo que él había venido llorando en el autobús, que tenía un disgusto muy grande, Pero que no sabía qué le había pasado, que a ella no le contaba nada.

Lo llamé. Le dije que quería hablar con él y que tenía que irme pronto. Así que accedió. Nos sentamos en el sofá y le pregunté qué había pasado.

– Papá, ¿a que cuando un amigo te hace daño, además de la herida también te duele el corazón?.

No sé cómo era yo a lo siete años, pero este niño me supera en muchas cosas.

Su inocencia, su bondad, su inteligencia, su timidez, su afán de superación… Tiene tantas caras que no sé cual escoger. Lo adoro.

Discutimos, nos enfadamos, nos gritamos, nos abrazamos…

– Te odio.

– Yo también.

-Yo más.

– No, yo más que tú.

– Te quiero.

– Y yo.

– Más que yo es imposible.

– No, es imposible quererte más que yo.

Siempre acabamos así, todos los días.

Y el fin de semana, más de lo mismo.

Cuando estamos juntos en el sofá, viendo la tele, o una peli, o lo que sea, lo hacemos de todas maneras menos sentados juntos los dos. Es mi momento “árbol”. Lo llamo así porque me siento como un árbol (Yo). Un árbol por el que corretea incansablemente un mono (El). Ahora en una rama, ahora en otra, ahora subo, ahora bajo, ahora estoy en lo alto, ahora me descuelgo. Y yo ¿qué hago?. Aguantar estoicamente.

Hasta el momento en ya no puedo más y empezamos a discutir.

Cuando volví de jugar, me dí una ducha mientras él acababa de cenar. De pronto se abrió la puerta del baño.

– Papá, ¿cuanto tiempo estuviste fuera?

– No sé, una hora y media.

– ¿Y te lo pasaste bien?

– Hombre, pues sí. No me vas a regañar porque haya ido a jugar al tenis un día ¿no?

– Y, ¿tú crees que te mereció la pena?

– Creo que sí. ¿Por qué me lo preguntas?

– Porque ese tiempo lo has desaprovechado de pasarlo conmigo.

3 comentarios leave one →
  1. Salomé permalink
    Domingo,7 marzo, 2010 22:32

    ¡Vaya niño que tienes! Tiene más conocimiento que algunos de los adultos que frecuento, jajajajajajaja.
    Cuídale bien porque es un diamante.
    ¡Que entrada tan simpática! Me gusta.
    Un beso.

  2. Victoria permalink
    Sábado,13 marzo, 2010 21:11

    ¡¡Pues sí que nos ha salido listo este niño!! Qué cosas dice… ya quisiera yo que los míos tuvieran un poquito más de sensibilidad, que a veces son más brutos… Un beso, Quierodormir.

  3. Viernes,26 marzo, 2010 15:38

    Caray!
    Iba a comentar que tu nene es adorable, que me parece increíble la frase que suelta, que haya llegado solito a ésa conclusión y lo sepa expresar tan bien. Pero… ¡la última frase casi lo eclipsa! leñe con el guaje… ¡Qué ……..! (sustituir los puntos suspensivos por el macho cabrío, pero desde el cariño) jopé… jajajaja

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