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Deseos de cosas imposibles

Domingo,8 noviembre, 2009

Hace tiempo, tuve una relación.

No es que haya tenido muchas, pero sí algunas. Pero ésa fue distinta.

Creo que fue mi primer “amor adulto”.

Pero no fue un “amor” en igualdad de condiciones. Quizás sea lo normal, en todas las parejas uno da más y el otro menos, incluso, a veces, una da y el otro se deja querer.

No sé si en aquella relación fue así, o al final derivó en algo así. Fue corta, pero para mí, intensa. Si alguien me pregunta si estuve alguna vez enamorado, creo que mis pensamientos, inevitablemente se irán a aquella relación.

Pero no fue perfecta. Por ninguna de las dos partes. Quizás ella se metió en algo que no quería, quizás yo en algo para lo que no estaba preparado.

Pero el amor es así (o los flechazos, porque todo fue muy rápido).

Ella me superaba en edad, en experiencia, en preparación. Ella estaba centrada en su trabajo: investigaba; yo empezaba a tener un trabajo “estable”.

Ella buscaba en mí algo que no pude darle, que no sabía darle. Su presencia me hacía sentirme pequeñito, ella me superaba. Tanto que era incapaz de expresarle todo lo que sentía por ella, tanto que era difícil tener una conversación normal.

Vivíamos en distinta ciudad. Cuando yo estaba en mi casa me pasaba el día grabándole cintas con canciones cuya letra reflejaban lo que a mí me hubiera gustado decirle. Luego, cuando nos veíamos, se las daba. Y creo que lo hice bien, porque ella entendió el mensaje. Eran como cartas en las que expresaba mis sentimientos.

Lo hice tan bien, que el día que nos separamos, en un arrebato caprichoso le pedí que me devolviera “mis cintas”, a lo cual se negó.

-No puedo devolvértelas, ¿ no te das cuenta de que es lo único real que me queda de ti ? – me dijo.

Ese día, al llegar a casa, me tiré de cabeza sobre la almohada de la cama de mis padres (era la más cercana a la entrada, la mía estaba al fondo del pasillo). Y lloré, lloré como nunca, lloré de rabia, de impotencia, de saber lo que había perdido… De tal manera que, hasta mi hermana fue a preguntarme qué me pasaba.

Pero esa relación fue muy importante en mi vida. Me hizo darme cuenta de quién era, de cómo era. Crecí más como persona en aquellos meses que en todos los años anteriores de mi vida.

Si una mujer como aquella había visto algo en mí, es que, aunque fuese tan en el fondo que ni siquiera a ella había sabido mostrárselo, dentro de mí había cosas que merecían la pena.

Igual que el mosquito más tonto de la manada
Yo sigo tu luz aunque me lleve a morir,
Te sigo como les siguen los puntos finales
A todas las frases suicidas que buscan su fin.

Igual que el poeta que decide trabajar en un banco
Sería posible que yo en el peor de los casos
Le hiciera una llave de judo a mi pobre corazón
Haciendo que firme llorando esta declaración:

Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón.
Pero pase lo que pase,
Y aunque otro me acompañe,
En silencio te querré tan sólo a tí.

Igual que el mendigo cree que el cine es un escaparate,
Igual que una flor resignada decora un despacho elegante,
Prometo llamarle amor mío al primero que no me haga daño
Y reir será un lujo que olvide cuando te haya olvidado.

Pero igual que se espera como esperan en la Plaza de Mayo
Procuro encender en secreto una vela no sea que por si acaso
Un golpe de suerte algún día quiera que te vuelva a ver
Reduciendo estas palabras a un trozo de papel.

Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón,
Pero pase lo que pase,
Y aunque otro me acompañe,
En silencio te querré tan sólo
Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón,
Pero pase lo que pase,
Y aunque otro me acompañe,

En silencio te querré,
En silencio te amaré,
En silencio pensaré
Que reir será un lujo que olvide cuando te haya olvidado.

Deseos de cosas imposibles – LOVDG

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7 comentarios leave one →
  1. Domingo,8 noviembre, 2009 22:55

    Wowwww!!
    Que historia tan hermosa, Juan…
    Cada día nos sorprendes con algo nuevo; la verdad es que eres increíble.
    Y debo decirte que yo ya hace mucho tiempo que sé que dentro de ti hay millones de cosas que valen la pena; y prueba de ello es este blog que cada día que pasa se enriquece.
    Preciosa la canción.
    Besosssssssssssssss.

  2. Lunes,9 noviembre, 2009 00:52

    … podría decirte muchas cosas, o alguna, pero no encuentro el espacio deseado… Sólo puedo decirte, que, una vez más, imaginaba que te rondaba algo así por la cabeza (pienso más cosas, pero las guardo). No sé qué razones me han llevado a imaginar esto, porque no creo, realmente, que nada tangible haya podido hacerme darme cuenta… ¿Recuerdas lo que te dije una vez acerca de una pregunta, a lo que tú me diste “carta blanca” para hablar sin problemas…? Recuerdo que me comentaste que no era así, y no digo que lo fuera, pero desde aquel momento, unos pocos antes… vengo pensándolo…

    Un beso, grande. (hoy no soy Alegría, hoy soy E.)

  3. Lunes,9 noviembre, 2009 00:53

    … por cierto, me parece una entrada muy valiente…

  4. Martes,10 noviembre, 2009 21:15

    Creo que esta entrada ha sido el resultado de la unión de dos factores: un estado de ánimo por debajo del nivel normal debido a un disgusto, posiblemente, y visto desde hoy, sin ninguna importancia,y por otro lado, escuchar la letra de esta canción en esta versión, a mi entender más apropiada que la original.

    La historia es una de mis “cicatrices”, una más.
    Pero nada más.

  5. Domingo,15 noviembre, 2009 02:18

    Aishh!!! me recuerda tanto a mis versos perdidos!!!
    Todavía no puedo perdonarme haberle dado el privilegio de ser la primera que vea y se quede mis versos a la peor persona que he conocido…
    Pero bueno, gracias a eso ando yo por estos mundos!!

    • Domingo,15 noviembre, 2009 18:23

      No tengo el mismo sentimiento que tú.
      El que se haya quedado con mis cintas, o tus versos en tu caso, podría hacerles ver, si en algún momento las escuchan o releen, que por su vida ha pasado una persona que merecía la pena.
      Y eso puede despertar sentimientos muy inesperados.

      • Lunes,16 noviembre, 2009 02:27

        Por ese lado tienes razón. Aunque la tipa de mi historia, si le da por leer todo lo que le escribí…es que se aburre muchooo!!!!jajajajajajajaja

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