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Varekai

Domingo,12 julio, 2009

Ayer por la tarde hemos ido al Circo del Sol.

Es el tercer espectáculo que pasa por Gijón, en los últimos cinco años, tras “Saltimbanco” y “Alegría”.

Había sacado las entradas por Internet el mismo día que salieron a la venta. Escogí las que me parecieron las mejores tras haber estado en la Gran Carpa los dos espectáculos anteriores. Las que están encima de la mesa de sonido, justo en el eje central  de la pista. Se ve el espectáculo de frente, centrado y sin riesgos de que te saquen a la pista. (En Saltimbanco había escogido unas en el pasillo central y a poco me veo en la pista haciendo un número con el payaso, le tocó al que se sentaba a mi lado).

Recuerdo que el año anterior a “Saltimbanco” había visto el Gran Circo de la China. Un espectáculo impresionante, unos artistas insuperables y un ritmo trepidante, muy superior a lo que se puede ver en el Circo del Sol. Era circo puro. Y por menos de la mitad de precio.

Aquello hizo que la primera vez que fui, a “Saltimbanco”, me pareciera una copia de los chinos pero maquillada, con mucho más dinero, más teatral. Es el espectáculo más puro de los tres, con mayor número de números circenses, pero que ya había visto en el de China y con mayor precisión y velocidad.

En “Alegría” me sorprendieron algunos números, y me encantaron otros, como “La tormenta”. Para mí hasta ahora es su espectáculo más completo.

Ayer, a pesar de tener una localidad inmejorable para apreciar el espectáculo, me defraudo un poco. Mucho teatro, poco circo.

El día de la Inauguración un acróbata se cayó de cara y se rompió la nariz, así que su número estaba cojo. En varios de los demás números fallaron los artistas más de una vez, y además los números circenses son escasos.

Salí con la sensación de que esta vez sí había sido caro ir al “Cirque du soleil”, cosa que nunca me había pasado.

Pero esta gente son unos maestros del marketing, la escenografía y el maquillaje. Ahí es donde se ve por qué cuesta lo que cuesta una entrada. En ese aspecto son insuperables. Siempre hay gente sobre el escenario, y lo que no es escenario, tanta que , o te pierdes partes de la actuación principal o te pierdes detalles de lo que acontece alrededor.

A pesar de todo, incluido precio, merecen la pena, y volveré a verlos cuando vuelvan con otro espectáculo. Sin duda.

Y hoy, lo que más me gusta a mí: Comida familiar. Esta vez cumpleaños de un cuñado.

“Que dios nos coja confesaos”.  (Siento la expresión, es fruto de mi educación infantil).

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4 comentarios leave one →
  1. barrenado permalink
    Domingo,12 julio, 2009 14:14

    Comida familiar, circo, a veces no deja de ser lo mismo ¿no?, je je je.

  2. Lunes,13 julio, 2009 09:38

    Seguro que los que vieron romperse la nariz al colega piensan que la entrada está amortizada, somos así de sádicos jajaja
    Un saludo circense

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