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Igualdad

Domingo,8 marzo, 2009

Recuerdo una anécdota de cuando era pequeño. No sé la fecha, porque para esto de las fechas soy muy malo, las cosas pasan cuando pasan y uno no apunta en que día sucedió.

Uno puede recordar una fecha porque tiene una referencia y con ella puede calcular, con más o menos precisión, cuando ocurrió el acontecimiento.

Mi referencia es que era de otra época. No sé el año pero sí la época, en los años 70, posiblemente entre el 73 y 78. Lo digo porque para darme cuenta de el hecho, o yo era muy precoz e inteligente (que eso sí era y sigo siendo, afortunadaente), o ya debía de tener cerca de los 7 u 8 años.

El caso es que recuerdo que un día, estábamos en la cocina de casa, sería antes de la cena, porque después nos íbamos al salón, perdón, salita de estar, a ver la tele todos juntos  hasta que a mi hermana y a mí nos tocaba irnos a la cama.

Decía que estabamos en la cocina y oigo a mi madre pedir permiso a mi padre para hacer algo. Algo rutinario, sin importancia. Por eso me llamó la atención.

En mi casa no se ejercía la autoridad del padre de familia, éramos todos iguales. Bueno había padres e hijos,cada uno era igual dentro de su status.

Por supuesto mi padre se lo dio. Pero luego mi madre dijo:

-Pues que no se te olvide antes de acostarnos de firmarme la autorizacion.

Eso me quedó grabado para toda la vida. No sé para qué era el permiso, seguro que para nada extraño ni fuera de lo común, pero lo necesitaba. En este país, no hace muchos años, una mujer tenía que pedir permiso oficialmente a su marido para hacer determinadas cosas.

Eso es lo que recuerdo, el hecho en sí, no el para qué.

A mis pocos años me pareció humillante, que mi madre tuviera que pedir permiso y obtener la autorización de mi padre para hacer algo.

Hoy 8 de Marzo es el día de la mujer. Ya no es sólo de la mujer trabajadora, ¿alguna no lo es?.

Hubo una época que me parecían una tontería alguno de estos días conmemorativos o reivindicativos que salpican el calendario, en realidad ahora ya no lo salpican, lo inundan, hay días que están dedicados a dos o tres cosas, ya no hay días suficientes en el calendario.

Al volver a recordar esa anécdota del pasado, de otra época, pero no tan lejana, le veo sentido al día de hoy.

Aunque si pensamos en méritos, reconocimientos o padecimientos, las mujeres se merecen bastante más que un día al año.

Felicidades a todas.

Y para todas:

http://www.goear.com/files/sst4/d000b00eb15e44151acec7e73ce613db.mp3

Yolanda – Silvio Rodriguez y Pablo Milanés

7 comentarios leave one →
  1. Salomé permalink
    Domingo,8 marzo, 2009 00:23

    Gracias Juan, como mujer y mujer trabajadora, te agradezco esta entrada escrita con sensibilidad, cariño y verdad.
    Debíamos de celebrar también el “día del hombre sensible”, del hombre que sabe conectar con su lado femenino y, no solo no se avergüenza de ello, sino que hace gala de esa faceta de su carácter con sencillez y naturalidad. Te felicito por ello.
    Un abrazo fuerte y gracias por todo.

  2. Raquel permalink
    Domingo,8 marzo, 2009 11:11

    ¡¡¡¡Muchísimas gracias!!!! Y felicidades a ti también. Por tu primera semana y por tu ánimo. Podríamos conmemorar el día del hombre trabajador que se enfrenta a los obstáculos y los supera con optimismo. ¿Te apuntas?

  3. Domingo,8 marzo, 2009 18:37

    Gracias… 🙂 Hoy pocos hombres que aprecien lo que apreciaste tú desde tan pequeñito.

  4. Domingo,8 marzo, 2009 20:39

    Millones de gracias… cada vez me pareces más interesante, me alegro de que opines así, parece mentira, pero en mi trabajo me ha costado que me tomaran en serio precisamente por ser una mujer y además joven, ¡qué delito! (más de una vez he oído algún comentario en cuanto a que debería de quedarme en casa para servir a mi marido y a mi hijo…) y lo peor es que a veces esos comentarios les oyes de parte de mujeres y no siempre son de mujeres de otra época (que al fin y al cabo es lo que les enseñaron… sino de mujeres con los mismos años que yo…) triste pero cierto.

  5. Lunes,9 marzo, 2009 17:28

    Muchas gracias, un texto muy bonito.

    De veras espero que llegue el momento en el que no tengamos que recordar cosas de esta clase, momentos humillantes y épocas retrógradas.

    Un beso.

  6. Martes,10 marzo, 2009 05:10

    No tuve oportunidad de leer este post antes de pararme frente a mis monitores a cargo para hablar un poco sobre el tema. Hubiese sido interesante haber contado esta anécdota con otro par de cosas que mencioné en la pequeña reunión. Yo también recuerdo cosas de mi madre cuando pequeñas, algunas referidas a la sociedad y a mi padre y no son realmente buenas. He luchado toda mi vida por no caer en ese círculo vicioso, porque a veces parece que los tiempos no cambian.

    En fin, me siento orgullosa de lo que soy y me merezco más que un sólo día.

    Pero gracias, muchas gracias, por compartir esta historia!!!

  7. Martes,10 marzo, 2009 14:21

    Gracias 🙂

    Ojalá un día de verdad se nos reconozca como IGUALES.

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