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Los Reyes Magos

Martes,17 febrero, 2009

Ayer tuvimos en el colegio de Mario una reunión Tutor-Padres.

Se suelen hacer tres: una al principio de curso para hablar sobre los objetivos del curso, otra para hacer una dinámica de grupo sobre un tema importante en la educación según el curso de los hijos, y otra al inicio del tercer trimestre.

Ayer era la de Dinámica de grupo, el tema: la lectura. Muy importante en los niños de 6 años, que adquieran hábitos de lectura, para cuando empiecen a estudiar de verdad dentro de dos años, y por lo que conlleva la lectura en sí: concentración, comprensión, escritura correcta, etc.

En estas reuniones se trata de que en casa se complemente el trabajo del colegio y te dan unas directrices. A mí me gusta mucho ir, muchas cosas las sabes y las practicas, otras veces te dan ideas útiles y otras información que por las características de tu casa, tu niño, tu trabajo no son fáciles de aplicar, pero bueno, ahí están.

Ya sé que el título de esta entrada está un poco desfasado pero tiene su sentido. Al iniciar la reunión, el tutor nos dio un papel con unas preguntas sobre el hábito de lectura en cada casa para luego debatirlo entre los padres y al final con él.

Luego nos escribió en el encerado “Los reyes magos” y nos preguntó qué nos sugerían esas palabras, qué historia podríamos contar a partir de ellas.

El silencio se apoderó de la clase.

Una madre se lanzó: ¡la historia de los reyes magos!.

Luego otra: ¡Su simbología!.

Otra: ¡una historia sobre las cabalgatas, mi marido y yo gritamos más que la niña en la cabalgata, disfrutamos mucho!.

Y así poco a poco se fue animando la cosa.

Entonces, el tutor de Mario nos dió a leer una hoja con un cuento, distribuyendo los tres personajes entre 6 padres diferentes para leerla, y aprovechando la edad de nuestros hijos, y que posiblemente empezarían a hacer preguntas sobre el tema nos dijo que podría sernos de mucha ayuda. Porque para algunos de quienes mantienen la ilusión de los Reyes Magos en casa, ese momento puede ser muy difícil. Se pueden destruir muchas cosas, entre ellas la confianza de un niño en sus padres por haberle engañado hasta entonces.

Y encontrarte en la situación de que tu hijo llegue a casa diciendo que alguien le dijo que los Reyes son los padres, junto a la etapa del descubrimiento del sexo y sus preguntas, debe de ser de lo más delicado de la educación de un niño. Una etapa dura, vamos. (Aunque parezca mentira a mí ya me tocaron algunas preguntas de sexo por parte de Mario)

El caso es que la historia era conocida por algunos de los padres, vía Internet, pero yo no la conocía y creo que me será de utilidad.

La historia es esta:

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo más baja, como con miedo, le dijo:

-¿Papá?

-Sí, hija, cuéntame

-Oye, quiero… que me digas la verdad

-Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

-Es que… -titubeó Blanca.

-Dime, hija, dime

-Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

-Las niñas dicen que son lo padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

-¿Y tú qué crees, hija?

-Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero como las niñas dicen eso.

-Mira hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…

-¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

-No,mira, nunca te hemos engañado porque los reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca

-Entonces no lo entiendo papá

-Siéntate Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla – dijo el padre, mientras señalaba con su mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

“Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

-¡Es maravilloso ver tan feliz aun niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

-¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría comentó:

-Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos atodos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y su voz se escuchó en el  Portal:

-Sois muy buenos, queridos reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños ?

-Oh, necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes,, no existen tantos.

-No os preocupéis por eso – dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

-¡Sería fantástico! Pero, ¿como es osible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

-Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños?

-Sí, claro, eso es fundamental – asintieron los tres Reyes.

-Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

-Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos un paje – respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

-Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozcan mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el Niño Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:

-Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algún regalo, Yo ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean lo suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán sta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también rgalos a sus padres en preuba de cariño. Y recordarán que gracias a los tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

-Ahora sí que lo entiendo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.


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10 comentarios leave one →
  1. oiril permalink
    Martes,17 febrero, 2009 16:47

    Vuelvo a la vuelta que toca ir a buscar al peque y no me da tiempo de leerte… pero que sepas que no olvido.
    Un fuerte abrazo.

  2. Martes,17 febrero, 2009 16:53

    Ya había leído la historia en algún lado, y me parece una de las mejores maneras de explicarlo. Espero recordarlo cuando llegue el momento. Gracias 🙂

  3. Raquel permalink
    Martes,17 febrero, 2009 17:09

    Je, je. Qué buena. Yo recuerdo perfectamente el día en que me enteré de que los Reyes eran los padres. No podía creerme que mi madre me hubiera mentido. Tomaré nota por si algún día lo necesito.

  4. Martes,17 febrero, 2009 19:12

    La tengo apuntada, me la mandaron par mail, me parece la mejor respuesta que se puede dar…
    Precioso detalle el del cole, si señor.

  5. Martes,17 febrero, 2009 19:50

    pero qué trampa es esta!! qué es eso de que los niños deban regalar reyes a los padres! qué manera de asegurarse el consumismo, y la tensión de tener que buscar regalos para padres, hermanos, y larga lista…
    me parece bien una historia amable para explicar a los niños, pero meter ahí que a partir de entonces el niño debe hacer regalos a los padre… me parece que no tiene nada de pedagógico y si de adoctrinamiento! jaja.

  6. Martes,17 febrero, 2009 20:41

    La conocí estas navidades. Yo tambíen la leí via e-mail.
    Es muy chula 🙂

  7. Jueves,19 febrero, 2009 01:02

    Uff, la historia es bonita pero tiene trampa.
    Comparto plenamente la opinión de leibowitz. Sólo añadir que…no deberíamos inculcar que tener más implica mayor felicidad, y los que ya piensen así deberían hacer un ejercicio de desintoxicación (quizá yo también deba meterme en el saco).
    Bueno, y si te preguntan:¿por qué sabía hablar desde que nació?mmm la respuesta conllevaría implicarle en un acto de fe:”porque es el hijo de Dios”. A lo cual pueden preguntar los pequeñines: ¿y porque yo no?¿acaso yo soy menos?
    Un tema espinoso.
    Otra pregunta guapa que nos podrían hacer es:¿y qué le regaló Jesús a los reyes desde entonces?¿también tenía que regalarle a sus padres?
    En fin, mejor no sigo por ahí que se me hincha la vena atea.
    Sólo te digo que una mentira lleva a otra, esta es más bonita aún si cabe que la propia historia de los reyes magos (la primera parte), pero no creo que sea buena idea. Quizá lo mejor sea hacerle comprender los sacrificios que se han hecho para conseguir dichos regalos y la ilusión que su consecución ha despertado.
    Un saludo.

  8. Jueves,19 febrero, 2009 13:01

    No olvidemos que es una historia y, como tal, un ejemplo.
    Luego la aplicación en la vida real depende de cada uno, se puede pasar por alto la última parte, pero lo que es indiscutible es el valor que tiene como ayuda para explicar una situación a un niño y salir airoso.

    Capi, en ningún sitio se habla de cantidad (tener más igual a felicidad).
    El resto de las preguntas dudo que las hiciera, porque su problema en ese momento ya está resuelto.
    Y si tienes vena atea, y eres coherente en la educación de tus hijos, no creo que debas preocuparte mucho por el tema. Pero piensa que no van a vivir aislados del resto del mundo y te plantearán otro tipo de preguntas.

  9. Jueves,19 febrero, 2009 15:32

    ”los niños harán también rgalos a sus padres en preuba de cariño. Y recordarán que gracias a los tres Reyes Magos todos son más felices.”
    Para mí, ahí nos están diciendo que tener más implica mayor felicidad.
    En cualquier caso, no te preocupes, no tengo planeado tener hijos…si ”Dios” quiere.
    Lo malo es que si llego a tenerlos y no les hago partícipe de toda esa farsa de la navidad creerán que no les quiero [”-Ahora sí que lo entiendo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.”], y encima los demás los tratarán como inferiores…realmente eso es lo que más me crispa de todo.

  10. Jueves,19 febrero, 2009 15:45

    Tengo un compañero de trabajo que te supera con diferencia en la manera de pensar, para que me entiendas, dudo que llegues a su radicalidad en estos temas y en otros relacionados y no. Tiene dos niños a los que crió en el más puro ateísmo, antinavidad, antireyes,anticlericalismo, etc, etc. y además es practicante, de los que se movilizan contra la escuela concertada y temas así ,y va en cabeza de la manifestación sosteniendo la pancarta.
    Pues te puedo asegurar que los niños son felices y no se sienten en absoluto inferiores a los demás. Porque al final a los niños lo que les importa es cómo lo vivan en su casa y cómo se lo hayan explicado.
    Así que tranquilo, si algún día tienes hijos tu preocupación, como la de todos, será hacerlo lo mejor que puedas para que ellos sean felices.

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