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A vueltas con la comida

Jueves,22 enero, 2009

Ayer, mi mujer y yo no hablamos del tema.

Me pasé la tarde hecho una mierda por lo que pasó con mi suegra. Tal es así, que cuando mi mujer fue a recoger al niño al colegio y fuimos a natación, el niño le dijo que “hacía mucho tiempo que Papá no era feliz”.

No pude ni estar todo el cursillo sentado en la grada, como hago otras veces.

Y, luego en casa, no nos cruzamos casi palabra. Se notaba que algo iba mal.

No había más que mirarle la cara para saber que ya había hablado con su madre, como me imaginaba ayer que pasaría.

Ahora me manda un mensaje por el messenger diciéndome que tenemos que hablar, que ella tambié está mal. (A saber qué le habrá contado).

Me pregunta por el médico, le digo que me dijo que me veía mal, y ella me contesta que me busque un psicólogo, que las pastillas no son suficientes.

Creo que ni siquiera entiende mi situación, y carga todas las culpas sobre mí.

Y lo peor de todo es que estoy escribiendo aquí cosas particulares de la familia, algo que nunca entró en mis planes que fuera a suceder.

Ahora sí que me veo en un pozo sin fondo y sin salida.

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9 comentarios leave one →
  1. oiril permalink
    Jueves,22 enero, 2009 14:37

    Escribir hace bien, nos da la oportunidad no solo de recibir apoyo y criticas en su gran mayoría constructivas de gente desinteresada si no y sobre todo de que podamos leernos y escucharnos a nosotros mismos.
    Se tu mismo, cuenta lo que necesites y leerte con atención. A mi me sirve.
    Besos

  2. Jueves,22 enero, 2009 14:50

    Los planes a veces son para romperlos, y al final, las reglas que uno le ha impuesto a su blog se van al garete. Si escribir te desahoga, no dejes de hacerlo. Y aquí estamos para compartir preocupaciones 🙂

    Esos silencios no son buenos. Yo cuando tengo un problema con alguien y opto por callarme, me doy cuenta de que ese problema es grave y corre el riesgo de hacerse mayor con el silencio y los malentendidos. Cuando me doy cuenta de esto y reúno el valor (que a veces es complicado) intento hablar, romper ese silencio e intentar llegar a un acuerdo por medio del diálogo. Al final me doy cuenta de que ese problema es menor de lo que yo pensaba, porque el hecho de hablarlo deshace un poco el lío.

    No sé si me he explicado, que me enrollo más que una persiana 😛

  3. Jueves,22 enero, 2009 15:08

    Acabo de leer las dos entradas anteriores (con sus comentarios).

    Primero de todo, decirte que te entiendo. Quiero decir, que entiendo la situación por la que pasas con la alimentación de Mario…
    Yo de pequeña fui muy mala para comer (sobre todo fruta y verduras), creo que ya te lo comenté en otra ocasión. Y yo también iba a comer a casa de mi abuela de pequeña, porque me quedaba al lado del colegio y así nos ahorrabamos el comedor de la escuela. Pero mi abuela paterna, como no comía lo que había ese día, me hacía siempre algo diferente. Hasta que mi padre se enteró. Y ahí se acabó la historia. Me mandaron al comedor un par de meses. Allí si comí de todo. No los primero días, porque como tú dices, si no come un día, al segundo ya lo verá con otros ojos (y seguro que tendrá más hambre). No recuerdo muy bien como, pero creo que fue por no ser la que dejaba algo en el plato, que delante de mis compañeros, me lo comía todo! Hasta judías…

    Mi madre estuvo enfadadisima con mi abuela, por una temporada discutieron bastante, pero con el tiempo se le pasó… Los abuelos no entienden que los pueden estar sin comer..

    Despues de enrollarme tanto, decirte que hables mucho con tu mujer… y que le plantees el caso del comedor de la escuela si te parece bien a ti. Y que ánimos, porque no por discutir con Mario él te querrá menos.

    Por último, como dice Le Petite… el blog no tiene reglas reales. Da rabia, pero es así.

    Un besito muy grande. Te leo prontito.

  4. Jueves,22 enero, 2009 16:04

    oye quiero dormir
    verás
    estoy leyendo, y ayer no te lo dije porque no quería ser brusca, pero como tú dices todo esto se te hace Un Mundo cuando son cosas que normalmente, se gestionan de manera natural, sin mayor dificultad que el disgusto de tener que enfrentarse a situaciones desagradables. la vida son conflictos que tenemos que resolver.

    quiero decir que efectivamente, la cuestión no es tanto Mario, ni tu suegra, ni tu mujer, sino cómo lo estás sintiendo y viviendo tú. y es cierto que hablar viene muy bien, no solo viene muy bien: es indispensable.

    y un psicólogo sirve para eso: para hablar, para escucharte a tí mismo, para verte desde fuera, para reflexionar, para investigar, para alumbrar el camino, y para ayudarte a sentirte mejor.

    no va a solucionar el problema de educación de tu hijo, pero te dará herramientas y recursos para enfrentarte a ello sin esa angustia.

    no creo que tu mujer te juzgue ni te eche la culpa de nada. tal vez te juzgas tú y te sientes mal por lo que no debes. es natural, es un proceso de crecimiento. te animo a que sigas escribiendo y por experiencia te aconsejo que consideres seriamente y sin tabús buscar ayuda profesional, si quieres saber más, o tener referencias, yo te puedo orientar.

    y perdona si me excedo en la confianza y el atrevimiento. creo que un post tan sincero y generoso como los que tu nos dejas exigen la misma sinceridad de nosotros.

  5. Jueves,22 enero, 2009 18:11

    Mis más sinceras gracias a todas.
    Veo que os dais cuenta de que estoy en uno de mis peores momentos.
    Cuando vaya al psiquiatra tengo pensado pedirle ayuda sicológica porque estoy convencido de que la necesito, no cabe duda. El problema es que al ser el próximo viernes, más lo que tarde en la cita, puede ser demasiado tarde.

    Leibowitz, no tengo nada que perdonarte, sino agradecer que te hayas preocupado por mí de esta manera. por supuesto que acepto tu ayuda.
    Soy yo el que debería pedir perdón por exponer aquí mi situación y mis pensamientos, y hacer que unas personas ajenas totalmente a mi vida se sientan involucradas en ella.
    No podéis imaginaros el bien que me hace escribir todo esto, pero creo que he llegado a una situación que se me escapa de las manos y que con ésto sólo no me basta.

  6. Jueves,22 enero, 2009 22:54

    Habla, habla y habla, ya sabes lo que dicen, hablando se entienden las personas, tienes que hacerlo, siéntate delante de tu mujer y exponle la situación y todo lo que tú piensas y sientes al respecto, sobretodo lo que sientes, si ella no ha pasado por algo como lo tuyo es muy normal que no termine de comprender hasta qué punto te afecta, por eso pienso que lo mejor es que te sientes y hables.

    Si lo haces, si la ayudas a comprenderte, creo que la situación puede mejorar y la relación no se deteriorará, la base de toda relación es la confianza y esto te vale para cualquier situación, no sólo para esta.

    Es buena idea lo del psicólogo, conozco mucha gente a la que les han ayudado mucho, no te arreglan la vida, pero te dicen cómo puedes hacerlo tú mismo.

  7. Viernes,23 enero, 2009 13:20

    Gracias Capitana.

  8. pat permalink
    Viernes,23 enero, 2009 14:06

    Llego tarde y todo el mundo te ha dicho cosas. Yo, por propia experiencia, te diré que los fármacos NO son suficientes. Busca ayuda. Intenta normalizar. Te terminarás dando cuenta de que esa ayuda lo que va a hacer es enseñarte cómo salir. Tú solo. Y después te sentirás más fuerte. Porque sabrás que puedes.

  9. Viernes,23 enero, 2009 14:16

    Gracias , Pat.
    Ya estoy en ello.

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