Skip to content

Pido perdón y la palabra

Lunes,29 diciembre, 2008

Veo que algunos ayer no estuvisteis muy pendientes el calendario, aunque con las pistas del post y el comentario de Raquel, ya era más que notorio que se trataba de una inocentada.

Una inocentada, a medias. Todo lo que digo es cierto, excepto que era una despedida.

Es evidente que no voy a dejar de escribir aquí.

No, por muchas razones.

Me ha dado tanto que no podría seguir viviendo sin compartirlo con los demás.

Lo que en un principio fue sólo un “a ver qué pasa”, “total será muy difícil que quien lea lo que yo escribo se sienta interesado”, “es sólo para mí”, “probablemente sea algo pasajero porque no estoy acostumbrado a hacerlo”, “a quién le importan mis recuerdos, mis experiencias, mi modo de pensar”, “no sé escribir” -y sigo sin saber, pero ahora ya no me importa-, ahora es imprescindible.

O, al menos, así lo creo.

El día que tenga menos tiempo para dedicarle no sé lo que pasará, pero hoy por hoy, lo necesito.

Recuerdo que cuando era joven quería escribir una novela. Una sola, para enseñársela a mis amigos, medio autobiográfica, que sería más fácil, pensaba.

Sólo es escribir lo que ya viviste, no puede ser difícil- me decía.

Pero nunca lo hice. Siempre me sentí incapaz. O no era lo mío.

O tenía miedo a la opinión de los demás.

Como con mis fotos. Eran maravillosas cuando las hacía, cuando disparaba mi cámara.

Pero luego en el laboratorio nunca veía lo mismo. Ninguna me gustaba. -Será que son malas- era lo que pensaba – esto lo hace cualquiera.

Siento que ayer hubiera alguien que no entendiera la broma. Me volví a sentir como un niño, me apeteció gastar una inocentada. Como cuando en el periódico del día se publicaban tres y las buscábamos con avidez. Una era muy fácil, siempre era en la sección de deportes, fútbol, en este país nunca existían los demás deportes.

Pero veo que ayer jugué con sentimientos, sino de todos, sí al menos con los de algunas personas, y hoy no me encuentro muy a gusto.

Por eso quiero pedir perdón a quien se haya sentido engañado con mis palabras.

Mi intención era quitar un poco de hierro al asunto que hizo que comenzara con el blog.  Me parece que está cargado de problemas, quejas, lamentos, como si todo me fuera mal. Y no es así. Mucha gente está peor que yo y con verdaderos motivos para lamentarse.

A mí me gusta el cachondeo como al que más, la ironía (en la oficina me llaman el sarcástico), la diversión y quería mostrar algo así.

Espero que lo hayáis entendido de esta forma y sigamos en contacto como hasta ahora.

Si no fuera así lo lamentaría muchísimo, de verdad.

Un beso a todos.

4 comentarios leave one →
  1. Lunes,29 diciembre, 2008 07:51

    Bueno, nos quitas un peso de encima, me parecía raro, pero los sentimientos son así, no siempre se pueden controlar, no pasa nada, menos mal.

  2. hoxingu permalink
    Lunes,29 diciembre, 2008 15:07

    Celebro que todo haya sido una inocentada; ¡vaya susto me pegaste!
    Te sigo leyendo con gusto todos los días.
    Un beso.

  3. Raquel permalink
    Lunes,29 diciembre, 2008 16:55

    Jejeje… malvadillo…

  4. lamoro permalink
    Lunes,29 diciembre, 2008 19:24

    Uff, había empezado a leer desde el último que leí y me lo he tragao!!
    Que hacía muy poquito que te había encontrado!! menos mal…
    Besos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: