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Ruidos

Sábado,13 diciembre, 2008

Aquí estoy otra vez.

A las 5.50 de la mañana, me he vuelto a desvelar. Hoy es sábado, así que hay algo de ruido en la calle, algún coche de retirada pasa de vez en cuando con el ruido del tubo de escape a tope. No podéis imaginar cómo lo odio.

Otra de las cosas que no soporto es el ruido. Lo soportaba, pero debí llegar a mi límite.

De chaval no me gustaban mucho las discotecas, normalmente aquellas en las que el volumen de la música impedían tener una conversación medianamente normal con alguien. Creo que a mi garganta le afectaba más gritar que estar en un ambiente cargado de humos.

Luego prefería los sitios en los que se pudiese hablar, con música lo suficientemente alta para que, si la compañía merecía la pena y apetecía, se pudiera también echar un bailecito.

Por eso tampoco frecuento, ni frecuenté, mucho los bares de copas.

En el trabajo, estando en la oficina y cuando éramos pocos, no era un problema.

Luego pase a un despacho, en el que solo había música si me apetecía ponerla. Normalmente trabajaba en silencio. Pero cuando la empresa creció a todos los de mi departamento nos juntaron en un cuchitril de 10 m², a unas 12 personas, donde siempre hay un par de ello discutiendo a voces o contándose su aventuas del fin de semana y a los que se unen los comentarios de los demás, suenan los teléfonos, se habla a gritos, etc. Y eso me desquicia, no puedo trabajar así, ni me concentro, ni me centro en mi trabajo.

Hasta que por fin, la gente va saliendo a su tarea diaria y se va tranquilizando la cosa. Cuando soy yo el que tiene tarea fuera intento salir de los primeros para evitar este ambiente. Otro objetivo es que así vuelvo antes por haber acabado el trabajo y no regalo minutos de mi tiempo a nadie que no sea de mi familia, y que además no te lo van a agradecer, como hacía antes, y con el paso del tiempo ves que no se tiene en cuenta para nada. Así que si me toca oficina, bien, y si no, escapo cuanto antes.

El caso es que el ruido es otro de mis males, y en mi trabajo exterior también es frecuente, así que no lo tengo fácil. También será otro de los factores tener en cuenta a la hora de analizar mi situación.

El caso es que ya me he perdido y no sé de que quería escribir.

Ah si, total que ya no sé si habrá tortuga. Ayer le leí a mi hijo una pagina web, que amablemente me había pasado Raquel, sobre el cuidado de las mismas y se echó para atrás. No sé si me has hecho un favor o has traumatizado a mi hijo. Le debió de parecer mucha responsabilidad o el hecho de que describiera enfermedades de las mismas no le gustó demasiado. Debe seguir viendo a lo animales como juguetes y saber que requieren cuidados y que se pueden morir no lo acepta todavía.

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5 comentarios leave one →
  1. Sábado,13 diciembre, 2008 14:56

    ¡Noooooooooo! Por favor, no me digas que he traumatizado a tu hijo.
    ¡Qué mal! Bueno, no sé. A lo mejor no está tan mal que asuma que un animal no es un juguete, como tú dices, y que necesita de responsabilidad y cuidados. Pero pobrecillo… ya me enteraré de lo que pasa al final.
    Sobre el tema de los ruidos estoy totalmente de acuerdo contigo. Las motocicletas estas que pasan armando un escándalo me ponen como loca. Deberían estar prohibidísimas.

  2. Sábado,13 diciembre, 2008 19:41

    No, sinceramente no creo que tengas ningún problema con las enfermedades, yo muchas veces he mirado páginas de cuidados y animales y exageran las cosas.

    A mí también me gustan los bares de ambientes en los que se pueda charlar tranquilamente, con rock en plan tranquilo suelen ser mis favoritos cuando estás con gente con la que relajarte, además ni bailo, ni sé bailar.

  3. barrenado permalink
    Domingo,14 diciembre, 2008 01:35

    Tampoco me gusta el ruido, pero a veces un murmullo si que me apetece, me pasa como con las persona, no me gustan las aglomeraciones cuando me pillan en medio, pero ver aglomeraciones desde una distancia prudencial es algo que me gusta.
    Qué le voy a hacer.

  4. quierodormir permalink
    Domingo,14 diciembre, 2008 12:20

    Raquel, sin novedad en el frente. Va a haber tortuga, solo se asustó un poquito al leerle todas las cosas que venían en la página, más un poquito de culpa mía por ponérselo más negro de lo debido.

    Capitana, subscribo tu comentario, totalmente.

    Barrenado, un murmullo no es el ruido al que yo me refiero. Un ruido ensordecedor, como el de una excavadora con el martillo piando roca a 5 metros de donde tú estás trabajando con una cierta concentración, ¿qué tal? ¿Y dos elementos a medio metro de distancia entre ellos y 1 contigo hablando como si estuvieran haciéndolo con los del piso de arriba?

  5. barrenado permalink
    Domingo,14 diciembre, 2008 15:15

    Te he concedido un premio y me gustaría que pasaras a recogerlo, sin hacer ruido por favor, je je. Si que lo entiendo porque el ruido me pone muy irritable y lo suelo pagar con quien no debo.
    http://barrenado.wordpress.com/2008/12/14/premio-al-esfuerzo-personal/

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