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Discusión

Viernes,7 noviembre, 2008

Ayer por la noche he tenido una discusión.

Por la mañana he ido a la consulta del médico a pedir el , posiblemente, último parte de baja. Cuando el médico me preguntó qué tal iba y le contesté que creía que bastante bien, me dijo que sí, que me lo notaba en la cara.

Después de pasar todo el día solo, de compras, aprovechando una superoferta para mantener en el armario hasta Enero (ya supondreis por qué), a última hora del día, cuando mi mujer y mi hijo llegan a casa, va y me dice ella que menudo disgusto tiene con la que armamos mi padre y yo.

Obviamente, a mí me queda la cara a cuadros.

Anteayer por la noche hablé con mi padre para ver si ya se encontraba bien y le apetecía ir a buscar a Mario al colegio. Entre otras cosas hablamos de que Mario estaba muy delgado, que comía poco, que debería comer más y que ahora que yo comía con él, veía que casi siempre comería la mitad de lo que tiene en el plato si yo no le insistiera en que debía comerlo todo.

Bueno, pues no sé lo que interpretó mi padre pero eso no es lo que llegó a oídos de mi suegra. El caso que ella entendio, o mi padre le dio a entender, que Mario come porque yo estoy alli y me preocupo de que coma, es decir, que si yo no estoy, el niño no come. Y ahora la mujer está toda ofendida porque yo digo que el niño no come si no es por mí.

¿Alguien pensó que el niño lleva cuatro años en esta dinámica, es decir, yendo a comer a casa de su abuela, y todavía no se murió de hambre?. ¿Que yo sólo llevo 2 meses comiendo con él?

¿Por qué es tan fácil ofenderse y malinterpretar lo primero que llega a nuestros oídos?

¿Será que no estamos muy seguros de que lo estamos haciendo bien?

¿No decimos que se ofende aquél que quiere, no el que puede?

Siempre intenté tener el menor número de discusiones con los abuelos a pesar de los diferentes puntos de vista que tenemos en algunos aspectos de la vida del niño  porque creo que están haciendo una gran esfuerzo ayudándonos, y que además esa no es su labor, pero también que lo hacen por gusto;si no fuera asi todo sería diferente.

Por eso me molesta más que sea, encima, por algo que yo no dije, y al final, todos disgustados.

Y ahora, la tanda de aclaraciones corresponiente, por supuesto: yo dije, tu padre dijo que tu dijiste, yo no hago, tu también haces, etc,etc.

En fin, que de toda esta situación yo, al menos, si saqué algo en claro: que estoy bastante recuperado sinó del todo, porque la verdad es que me afecta mucho menos de lo que lo hubiera hecho hace dos meses.

Asi que lo voy a tomar como una prueba de que mi salud mental se está recuperando.

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One Comment leave one →
  1. Salomé permalink
    Sábado,8 noviembre, 2008 00:31

    Juan, tu actitud en este tema ha sido la correcta. Has pasado un poco por encima de las emociones negativas que las discusiones y los disgustos nos generan y has dejado que el fuego de los malentendidos y los agravios se consumiera solo. Es justo eso lo que hay que hacer; y como tú dices, dando la vuelta a la máxima que asegura “no ofende el que quiere, sino el que puede”, las personas nos ofendemos porque queremos hacerlo. En determinados momentos nos dejamos llevar por nuestras emociones de miedo, inseguridad, etc., y buscamos la excusa perfecta, o nos la inventamos, para enojarnos y ofendernos.
    Te veo, pues, muy bien; centrado, seguro de ti mismo, tranquilo, asertivo, decidido… Eso se nota también en tu blog, que tiene un tono más variado y amable.
    Y me alegro por ello; así que te mando un besazo enorme y un abrazo cariñoso…

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