Skip to content

Dia 2

Martes,16 septiembre, 2008

Son las 8.50 de la mañana de mi segundo día de jubilado.

Acabo de dejar a mi hijo en el colegio. Como casi todos los padres y madres que les acompañan estos primeros días espero tras la verja a que lleguen todos y los tutores les hagan formar filas para subir a sus clases.

La acera se va llenando de gente. Conozco a algunos de otros años. A los demás, supongo que los iré conociendo si esta rutina se alarga en el tiempo. Y eso ¡que son tantos..!

Hoy he traído un libro, la cámara de fotos, la radio, el bañador… Me espera una buena mañana. Hace sol, como ayer.

Empiezan a moverse las filas, a desfilar escaleras arriba. Y, al mismo tiempo que los niños van desapareciendo por las puertas, las aceras se van vaciando de gente. Los “adiós” y “hasta mañana” llenan el aire. Los niños desaparecen.

En la acera quedan dos grupos de madres hablando, terminando de despedirse.

Y yo.

Solo.

Todos se dirigen a sus quehaceres. Todos, menos yo.

No tengo nada que hacer. Ni siquiera tengo idea de qué hacer. Todos mis planes se ha evaporado.

Me siento inútil, vacío.

Puedo hacer lo que quiera, estoy libre, con todo el tiempo para mí. Y no sé qué hacer.

Ahora recuerdo que ayer se me olvidó tomar el Deprax.

Me quedan cuatro horas por delante para volver a este mismo lugar. Intentaré llenarlas de alguna manera.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: