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¡Qué imbécil!

Viernes,29 agosto, 2008

¡Qué imbécil!. Eso es lo que pienso cada vez que leo la primera frase de mi anterior post.

No sólo no estoy saliendo del agujero sinó que parece que es más profundo. Solo estaba atascado a medio camino.

Ayer fui al medico a renovar el parte de baja. Entré a la consulta con la sensación de que iba a salir con el  alta. Pero el medico me aconsejo que me tomara las cosas con calma, que paseara por zonas verdes, que no frecuentara lugares con mucha gente y que no entrara en conversaciones que pudieran generar conflicto o discusiones.

También me aconsejó que se ocupara alguien de mi hijo mientras esté así, ya que es una fuente importante de mis problemas.

Puedo intentar las demás cosas, pero eso no puedo hacerlo. Una de las cosas que menos tengo es tiempo para estar con mi hijo. Lo habitual es que lo despierte y lo vista a las 7,30 de la mañana, lo deje en casa de su abuela a las 8 y no vuelva a verlo hasta las 7,30 de la tarde. Lo justo para darle la cena y que a las 20,30 esté otra vez en la cama. Así que ahora, esta baja es un regalo, en ese sentido, al que no puedo renunciar.

Después pasamos por la oficina de mi mujer, dimos un  paseo y volvimos a casa. Después de comer fuimos de compras a Carrefour.

Pero, según transcurría la tarde, empecé a notar una opresión en el pecho que iba en aumento y que me llevó al estado de ansiedad de los días pasados.

Total, que cuando le estaba preparando la cena algo sucedió que me devolvió al abismo. Y el pobre crío volvió a pagarlo. Esta vez le tocó quedarse cenando solo, sin mi compañía, como es lo habitual.

Lo cierto es que, por más que lo pienso, no sé qué es lo que ocurrió.

Luego me pasé dos horas tirado en la cama pensando en irme de casa, en ir a dar un paseo y volver a sabe Dios qué hora, en pasar la noche fuera, y en otras cosas de más largo plazo. Al final se me pasó tras verter alguna que otra lágrima y darle vueltas y más vueltas a mil y una cosas de mi vida, anterior y reciente.

Pero tuve que entrar en la habitación del peque, antes de que se durmiera, para pedirle perdón por mi actitud.

Solo yo sé lo que me duele hacerle sufrir cada vez que sucede un episodio así y temo que con el paso del tiempo nuestra relación no sea todo lo sana que debería ser.

Por eso lo estoy pasando tan mal.

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2 comentarios leave one →
  1. snorry permalink
    Lunes,1 septiembre, 2008 00:20

    Mejorate , yo ley en la otra pestaña lo que te pasa , bueno simplemente te doy animos , otra cosa , creo que no es posible que te pueda decir a parte de eso , cuando la gente tiene un problema tiende a pagarlos con las personas cercanas y esas personas con el tiempo , se alejan tienen una idea equíboca sobra la otra persona .

    Yo como siempre , aplico la ley de leer , escuchar musica ^^ , siempre suele ser una manera facil y barata de desenchufar y dejar que tu mente trabaje en otras cosas.

  2. snorry permalink
    Lunes,1 septiembre, 2008 00:20

    Por cierto se me olvidaba decirte , tienes un lector ^^

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