Jueves,25 Junio, 2009...20:16

El año de la garrapata

Saltar a Comentarios

Hace una semanas hice un comentario en un blog de una amiga en el que hablaba de las garrapatas. Le decía que era uno de los animales que más miedo me daban, pero que aquí era difícil encontrarlas.

Hace dos semanas dos compañeros se desplazaron unos días a hacer un trabajo en una zona montañosa del occidente asturiano. Tenían que atravesar zonas donde pasta ganado, vacas y caballos, y con una gran vegetación, como es lo normal en este tiempo. Bien, pues uno de ellos vino con varias garrapatas, hasta el extremo de tener que cortar su larga cabellera, después de llevarla así varios años, y cortarse algo más de pelo en otras partes del cuerpo, puesto que se le metieron entre la ropa.

Hoy por la mañana, al llegar a la oficina, el otro compañero se fue corriendo a la mutua porque ayer, en la finca que estamos trabajando ellos dos, otro compañero y yo, se le coló otro de estos animalitos y le anidó en el ombligo.

Así que durante todo el día, cada vez que me rozaba una hierba, o sentía el más leve picor en cualquier parte de mi cuerpo, corría inmediatamente a mirarme por si algún  congénere se me había enganchado a la piel.

De momento creo que estoy limpio, aunque tenga las piernas llenas de pinchazos y puntitos de sangre. Pero, en mi caso, la causa es vegetal, de las espinas de los “artos y escayos” (zarzas, en castellano).

Al menos, de momento.

4 comentarios

  • ¡Son asquerosas, y contagian multitud de enfermedades, que hay que vigilar…! Continuamente revisaba la piel y pelos de mis perros, donde anidaban, y, a pesar de repetirme los veterinarios, una y otra vez, que no las arrancara, no tenía paciencia para untarlas con aceite, y esperar a que resbalaran… Las quitaba y pisaba, sintiendo una extraña sensación de alivio… Hoy hay productos que tomándolos, son totalmente efectivos y evita que aniden en éllos…

    ¡Qué asco de comentario! jajaja jajaja.

    Un beso para aliviarlo.

  • Llevo diez minutos rascándome y no sé el qué. Me pica todo. Para qué leería yo esto, je je je je je.

  • ¡Jajajaja! Pues curiosamente por aquí se secaron junto con las hierbas…


Escribe un comentario